Reseña de un excelente cliente de Trout Bariloche
La aventurera y pescadora Silvia, junto con su esposo Peter, lleva más de dos años recorriendo Argentina de punta a punta y se llevó una gran sorpresa al practicar la pesca con mosca en los ríos del sur del país con Trout Bariloche.
Nos complace compartir esta historia que captura la esencia misma de la pesca con mosca en Bariloche. Recibimos la reseña de una clienta experimentada que nos llenó de alegría.
Se trata de Silvia, quien, junto con su esposo Peter, lleva más de dos años viajando por Argentina. Decidieron venir a Bariloche para vivir la experiencia de la pesca con mosca con nosotros, lo cual nos llena de orgullo.

En su relato, nos cuenta que sintió una gran emoción al capturar una trucha de gran tamaño, un logro que, como le comentó nuestro guía experto Juanito, no es muy común. Sin duda, es una experiencia que quedará grabada en su memoria para siempre. Con Trout Bariloche, vivirás de cerca la cultura y la historia de la pesca en Bariloche.
Silvia también destaca el papel fundamental de nuestro guía de pesca con mosca, Juanito, cuya experiencia y dedicación hicieron posible este maravilloso momento. Detrás de cada excursión de pesca con mosca en Bariloche y de cada gran captura, hay un equipo entregado y nos complace saber que esto se refleja en la experiencia del cliente.
Este es el mensaje positivo que Silvia nos dejó sobre este increíble día de pesca con mosca en Bariloche:
«Gracias, Emmanuel». Todo está bien. Estoy encantada porque sé, como me acabas de decir, que estas cosas no pasan todos los días. Llevamos dos años viajando por Argentina con mi marido. Y la verdad es que nunca habíamos pescado una trucha de ese tamaño, sobre todo en esta parte del mundo. Claro que lo hicimos en la playa del Lago Jurásico, muchas veces. Pero no en los ríos de Argentina. Pescamos algunas buenas en Canadá. Un abrazo. Y gracias por el cumplido. Estoy encantada. Pero estaría bien que Peter también pudiera sacar provecho. En fin, la vida sigue, un día a la vez. Y la vida pura, como dirían los puertorriqueños».



